
Un argumento frecuente por los que apoyan las alianzas PRD- PAN en los conflictos electorales mexicanos es que; “Es una práctica común en muchas democracias”. Como en algunos procesos del parlamento Ingles o conflictos en Francia. Pero no hay que olvidar que en México, en el mejor de los casos está en construcción la esperanza democrática.
Para los demócratas, el fortalecimiento de las instituciones y la representación social, son las herramientas de mayor importancia del perfeccionamiento del sistema mismo. Las alianzas PRD- PAN debilitan aun más la posibilidad de democracia, mas aun que “al diablo con sus instituciones” tan criticado en otros conflictos recientes.
El desdibujado de ideario político, deja a los partidos contendientes sin una identidad en su plataforma, sin enfrentamiento entre oposición y poder y sin una diferenciación entre lo que se es y lo que no se quiere hacer. Esas alianzas son anti dialécticas en el sentido ideológico. Sin embargo desde el nacimiento del sistema político mexicano es difícil identificar las ideologías de las luchas por el poder. Dentro de la historia es un poco raro encontrar a Plutarco Elías Calles o Álvaro Obregón como candidatos del Partido Comunista Mexicano, pero así fue, en este caso no hay que dejar pasar a la historia para darse cuenta que es un absurdo.
Las sabidas justificaciones de dichas alianzas son ;El debilitamiento del adversario posicionado por los poderes facticos para la figura presidencial por el PRI y romper las estructuras operativas en estados netamente PRIstas , tal vez por eso ocupan incluso PRIstas poco favorecidos por su partido. (En esta partidocracia ¿Quién no es PRIsta) . Pero…. Esas alianzas ¿buscan defender la democracia o apoderarse de las herramientas de fraude para los fines establecidos por un partido diferente?. Las situaciones caciquiles son difíciles de desmantelar, luego entonces solo queda una respuesta posible.
Al ver las acciones de Jesús Ortega al frente del PRD cada vez me convenzo más de la operación de debilitamiento /traición que opera desde el partido mismo. Heberto Castillo y su Partido Mexicano Socialista (PMS), golpean como el corazón delator.
Textos básicos de formación política como “El príncipe”, recomienda no hacer alianzas cuando se es el más débil en la misma.
No quisiera pensar que pasaría si a pesar de las alianzas, el PRI mantuviera su poderío. Fortalecimiento de las estructuras tradicionales del PRI. Aniquilamiento del PRD y la figura de pivote social que representa .Dominio interno dentro del partido de derecha del radicalismo aniquilador del contrario y el pago eterno del alma a la bruja Elba Ester . Y por sobre todo la inevitable certeza de que cualquier posibilidad pacifica de sacar el sistema PRIsta del poder ha fracasado. El jefe máximo regresa como zombi a devorar lo que queda por devorar.
Para los demócratas, el fortalecimiento de las instituciones y la representación social, son las herramientas de mayor importancia del perfeccionamiento del sistema mismo. Las alianzas PRD- PAN debilitan aun más la posibilidad de democracia, mas aun que “al diablo con sus instituciones” tan criticado en otros conflictos recientes.
El desdibujado de ideario político, deja a los partidos contendientes sin una identidad en su plataforma, sin enfrentamiento entre oposición y poder y sin una diferenciación entre lo que se es y lo que no se quiere hacer. Esas alianzas son anti dialécticas en el sentido ideológico. Sin embargo desde el nacimiento del sistema político mexicano es difícil identificar las ideologías de las luchas por el poder. Dentro de la historia es un poco raro encontrar a Plutarco Elías Calles o Álvaro Obregón como candidatos del Partido Comunista Mexicano, pero así fue, en este caso no hay que dejar pasar a la historia para darse cuenta que es un absurdo.
Las sabidas justificaciones de dichas alianzas son ;El debilitamiento del adversario posicionado por los poderes facticos para la figura presidencial por el PRI y romper las estructuras operativas en estados netamente PRIstas , tal vez por eso ocupan incluso PRIstas poco favorecidos por su partido. (En esta partidocracia ¿Quién no es PRIsta) . Pero…. Esas alianzas ¿buscan defender la democracia o apoderarse de las herramientas de fraude para los fines establecidos por un partido diferente?. Las situaciones caciquiles son difíciles de desmantelar, luego entonces solo queda una respuesta posible.
Al ver las acciones de Jesús Ortega al frente del PRD cada vez me convenzo más de la operación de debilitamiento /traición que opera desde el partido mismo. Heberto Castillo y su Partido Mexicano Socialista (PMS), golpean como el corazón delator.
Textos básicos de formación política como “El príncipe”, recomienda no hacer alianzas cuando se es el más débil en la misma.
No quisiera pensar que pasaría si a pesar de las alianzas, el PRI mantuviera su poderío. Fortalecimiento de las estructuras tradicionales del PRI. Aniquilamiento del PRD y la figura de pivote social que representa .Dominio interno dentro del partido de derecha del radicalismo aniquilador del contrario y el pago eterno del alma a la bruja Elba Ester . Y por sobre todo la inevitable certeza de que cualquier posibilidad pacifica de sacar el sistema PRIsta del poder ha fracasado. El jefe máximo regresa como zombi a devorar lo que queda por devorar.


0 comentarios:
Publicar un comentario